lunes, 28 de octubre de 2013

Juan Manuel Guillén pide postergar segundo taller de Tía María


Exhortación. Presidente regional Juan Manuel Guillén considera que no existen garantías para la realización del segundo taller participativo del proyecto minero. Antes debe haber acercamiento de la empresa con dirigentes y autoridades, propone.

Los diez policías heridos, las piedras, arengas contra la minería y la bola de fuego sobre el techo del local donde se llevó a cabo el primer taller participativo del proyecto Tía María (de la minera Southern Perú), no fueron del agrado del presidente regional Juan Manuel Guillén Benavides. Por ello, la autoridad ahora piensa que es mejor bajar la tensión en el valle del Tambo antes de realizar el segundo taller para exponer el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del mencionado proyecto minero, que pretende extraer 120 mil toneladas de cobre al año.

Guillén aprovechó que la prensa acudió a cubrir la inauguración de obras en Ciudad de Dios (Yura) para pedir a la minera que postergue dicho taller, que está programado para el próximo miércoles a las 17.00 horas en el centro poblado El Arenal (distrito de Dean Valdivia). Pidió además no precipitarse, pues considera que ahora es sumamente peligroso.

"Creo que es absolutamente necesario que la empresa entienda que se requiere un clima de tranquilidad, de paz,  para obtener la licencia social", afirmó. La fórmula para conseguirla -según Guillén- es pactar una reunión previa entre los representantes de Southern, los dirigentes sociales y autoridades locales. En dicha cita se debe quedar dónde, cuándo y cómo realizar el siguiente taller.

Asimismo recalcó que la finalidad del acto no debe ser (aún) la aprobación del proyecto minero, sino solo escuchar.

Sin embargo, por ahora eso parece un poco lejano de cumplirse. En el primer taller realizado el jueves pasado (24 de octubre), una turba de manifestantes creó un verdadero caos en el local donde funcionarios de Southern exponían el EIA.

Los revoltosos apedrearon a diez policías que resguardaban la puerta, luego lanzaron una bola de fuego al techo de tela del local, causando mucho temor entre la mayoría de asistentes. También cayeron ladrillos, y el humo de las bombas lacrimógenas que tuvo que usar la policía se filtró hacia el interior del local.

Julio Morriberón, director de Relaciones Institucionales de la minera, anunció que en el próximo taller reforzarán la seguridad. Irían unos 300 efectivos de la Policía Nacional.

Juan Manuel Guillén Benavides no está de acuerdo con esta medida. "La licencia social no debe obtenerse en base a la policía, sino dialogando con la población y con sus representantes", afirmó.

El presidente no descartó en un futuro ser mediador formal en este conflicto. Explicó que en este momento solo le toca exhortar a todas las partes para fijar las bases del diálogo.

Julio Morriberón calificó de buena la propuesta del presidente regional y a su vez le pidió que comparta la información que tienen sobre el clima social y político en el valle del Tambo. De eso dependería que se suspenda o no el taller próximo.

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