martes, 26 de noviembre de 2013

Challaviento se resiste a dejar en el olvido su participación durante la ocupación chilena


En Challaviento no hay espacio para el olvido, la historia permanece latente y es transmitida de generación en generación.

A cuatro horas de la ciudad de Tacna y a una altura de 3 mil 200 metros sobre el nivel del mar, los pobladores de Challaviento flamean orgullosos la bandera peruana.

Llegar a este sector no es fácil, la trocha es accidentada en varios tramos, pero una vez en el pueblo todo es recompensado por su gente amable. El viento que corre intensamente dio origen al nombre del lugar.

Challaviento tiene su propia historia, llena de lucha y perseverancia para evitar que la guerra terminara por doblegar su lealtad al Perú y que los invasores dañen a sus coterráneos, en especial a las mujeres, que eran ultrajadas.

Este fue uno de los pueblos que luchó contra el ejército chileno; sin embargo, el hecho cumbre que marcó la historia de Challaviento ocurrió el 19 de noviembre de 1925.

Felipe Osnayo, promotor y presidente de la asociación denominada "Sucesos de Challaviento", señala que ese día la población decidió poner un alto y escarmentar a los chilenos.

"En este sector había un retén de los chilenos, que era controlado por los carabineros José Surita, Domingo Sanhueza y Felidor Urrutia. El 19 de noviembre intentaron cometer un nuevo abuso sexual contra la esposa del señor Roberto Velasco, pero la población lo evitó", indica Osnayo.

En medio de la confusión y el desorden suscitado, los chilenos dieron muerte al comisario Florentino Apaza. La reacción de la población no se hizo esperar y tras varias acciones estratégicas ajusticiaron al carabinero José Surita. Le cercenaron sus genitales y lo enviaron al cuartel que era ocupado por los chilenos.

Los otros dos carabineros chilenos abandonaron el retén y nunca más volvieron.

Según Osnayo, este hecho fue el triunfo de la población que logró librarse de los abusos.


ABANDONO 

Los descendientes de los tacneños que lucharon en esa época intentan día a día mantener viva la historia. Lamentablemente las autoridades parecen haber olvidado el hecho.

Este año se realizó la primera caravana patriótica desde Tacna hasta Challaviento.

Los únicos participantes fueron los integrantes de las sociedades patrióticas, el coronel de la Policía Enrique Blanco y el cónsul de Bolivia Carlos Burgoa.

Ningún representante de la Región y mucho menos las autoridades ediles acompañaron a la población.

Aunque la decepción los embarga, los pobladores no se  amilanan.

Osnayo señala que para el próximo año se repetirá la caravana y se intensificará la difusión entre los escolares y universitarios.

"El objetivo es que esta información se masifique y se valore; no podemos olvidar que aquí también se escribió la historia", señala.

Tacna fue ocupada durante 50 años por los chilenos. Durante todo ese tiempo de cautiverio hubo gente como la de Challaviento que jamás dejó de sentirse peruana y buscó librarse y hacerse respetar por los invasores, que finalmente se fueron en 1929.


Ingratitud de las autoridades es notoria en Challaviento 

El anexo de Challaviento pertenece al distrito de Pachía; sin embargo, el acceso por esta zona es casi imposible.

La ruta más próxima es el desvío de la carretera Tacna-Tarata.

Las cerca de 50 familias que residen en el sector conocen a las autoridades solo en época de campaña electoral, prueba de ello son las innumerables pintas que aún ocupan casi todas las viviendas de la calle principal.

Sin embargo, no cuentan con presupuesto para poder mejorar sus vías de comunicación o la calidad de vida de la población.

En el lugar no existe un puesto policial ni un centro de salud. El más cercano se encuentra a más de 5 kilómetros de camino.

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