lunes, 12 de octubre de 2015

Inspectores de Sunafil habrían perjudicado los derechos de los trabajadores


Son funcionarios de Sunafil que dependen del Ministerio de Trabajo. Su misión, fiscalizar a las empresas para que respeten los derechos de los trabajadores. 1,723 expedientes de esos procesos literalmente no fueron tramitados. Se desconoce si el empleador violó o no los derechos de sus servidores. Superintendencia decidió retirar a 13 inspectores.

Una tensa calma se respira en la Gerencia Regional de Trabajo y Promoción del Empleo. El conflicto entre los inspectores destacados de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) - Lima y funcionarios de la gerencia en Arequipa  parece llegar a su fin, pero con un desenlace  algo oscuro.

El documento informa de la no tramitación de mil 723 expedientes de fiscalización a empresas arequipeñas del sector privado. La misión de estos funcionarios es supervisar - en algunos casos ante denuncias de trabajadores- si estas empleadoras respetan los derechos laborales  tales como pago de CTS, gratificaciones, vacaciones, despidos arbitrarios, etc. Los inspectores acudieron a los centros laborales, sin embargo, nunca reportaron el destino que tuvo la inspección, si la empresa cometió o no la falta o se le aplicó la multa. Los documentos datan de 2007 a 2014. Para el administrador de la Gerencia de Trabajo, Reynier Luque, estos expedientes, con paradero desconocido, significan millones de soles en multas que no se habrían aplicado de haberse probado la infracción.

Irregularidades

El mismo documento, de fecha 21 de setiembre, del cual tenía pleno conocimiento el superintendente de la Sunafil, Carlos Benites, indica que existe inconsistencia en los datos ingresados al Sistema Informático  de Inspección del Trabajo (SIIT) por parte de los inspectores destacados a Arequipa.

Además, reconoce, el supervisor principal de Arequipa, que no cumplió con fiscalizar la labor de los inspectores y que éstos cometieron muchas irregularidades en el trabajo de inspección a las empresas.

¿Pero cómo nace el conflicto entre los supervisores y los funcionarios de la Gerencia de Arequipa? En agosto, Fredy Cahui asume la gerencia con un pésimo clima laboral entre el sindicato de trabajadores y la anterior gerenta Milagros Copa.

Cahui empezó a reorganizar la institución y advirtió que los supervisores no se sometían al reglamento interno. Llegaban tarde y no informaban sobre su trabajo, aduciendo que pertenecían a Lima. Cuando Cahui solicitó un informe sobre las empresas que fiscalizaron, se negaron.

El gerente adelantó que varios expedientes de los supervisores se perdieron, generando molestias en los acusados. De ahí no pararon los plantones y enfrentamientos verbales a través de los medios.

La gerencia reportó estos hechos a la Sunafil Lima, indicando las faltas de sus trabajadores. Los supervisores también hicieron lo propio, pero se quejaron de hostigamiento. El 14 de agosto, el congresista Justiniano Apaza le envía el oficio al ministro de Trabajo y le pide solución al conflicto, además le solicita un informe de la labor de los supervisores.

El pasado miércoles 30 de setiembre llega el superintendente de la Sunafil a Arequipa.  Se reúne con la  gobernadora regional, Yamila Osorio, el  gerente de Trabajo y otros funcionarios, para tratar el tema del   supuesto hostigamiento. Pese a que Benites conocía de las faltas de sus supervisores, los defendió. Dijo que harían el cambio de los inspectores por temas hostigamiento laboral.

Cuestionan función de Sunafil y piden desactivación ante TC

La  Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) se crea en diciembre del 2012. Este  organismo técnico, adscrito al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, tiene como función supervisar y fiscalizar el cumplimiento  jurídico sociolaboral y el de seguridad y salud en el trabajo a las empresas.

Desde su creación hubo un rechazo de los gobiernos regionales porque se consideraba que atentaba con el proceso de descentralización. Ahora, luego de evaluar su desempeño en estos dos años y medio, nuevamente se cuestiona su creación.

El Gobierno Regional de Arequipa, junto a la Gerencia Regional de Trabajo, impondrán una demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional (TC) porque no solo genera una alta carga burocrática y remunerativa para el Estado, sino que atenta contra el proceso de descentralización, regionalización y la transferencia de recursos del Ministerio de Trabajo a los Gobiernos Regionales.

Claves

Según el Sistema Informático  de Inspección del Trabajo (SIIT), de enero a la fecha, los 15 inspectores  destacados a Arequipa realizaron 990 órdenes de inspección, pero solo resolvieron 406.

Cada supervisor tiene un  sueldo de S/. 6,500, más de lo que gana un profesor, médico o policía. Realizan en promedio 8 inspecciones al mes.

El superintendente tiene un sueldo de S/. 15,600, más que un gobernador regional. Y el secretario general gana S/. 14,000.

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